viernes, 12 de diciembre de 2008

“La división del ser está plagada de símbolos, muros y fronteras” (Abel Desestress)


A medida que uno practica regularmente la meditación, se accesan nuevas fuentes de energía universal que redundan en grandes beneficios. Al día de hoy, la ciencia, en especial la Física Cuántica, ha comprobado irrefutablemente lo que muchos místicos han enseñado por siglos; El Universo – desde partículas subatómicas, hasta planetas y galaxias – están compuestas de energía empaquetada con ciertos patrones vibracionales unidos por fuerzas nucleares y electromagnéticas. El Universo es un todo infinito e interconectado.La energía Universal conforma los componentes vitales de la vida. Abrirnos a esa energía permite accesar la sabiduría e infinito poder existencial.CHI – Es la energía vibracional esencial universal. Es la vida misma. Es la fuerza sinergética holográfica de todo el Universo. Nutre el espíritu de todo ser viviente.JING – Es por una parte, la energía congénita heredada de nuestros padres y por otra, la adquirida a través de los procesos nutritivos y la respiración. Chi y Jing son la base substancial de la actividad vital de nuestro cuerpo. Se concentra en el Hara y opera desde la concepción hasta la muerte física.GAIA – Es la energía de la naturaleza. Proviene de plantas, animales, minerales, océanos, montañas, la fuerza gravitacional y electromagnética de la tierra. La adquirimos a través de la planta de los pies descalzos directamente con la tierra.
Todas las energías anteriores se manifiestan en el ser humano en una compleja matriz energética de circuitos vibracionales que son los que conforman los meridianos, charkas, aura, cuerpos astrales y consciencia.