sábado, 11 de octubre de 2008

Un loco más en Latinoamérica. Empieza a ahorcarse en su propia “Correa”


Un loco más en Latinoamérica। Empieza a ahorcarse en su propia “Correa”

Tras expulsar a Obredech, ahora amenaza a la española Repsol
Es indudable que la locura es contagiosa, lo malo es que sean en contra de sí mismo, y lo peor es que arrastra a millones de inocentes en su suicidio.
“En esta vida hay enemigos gratuitos y amigos infames” (Abel Desestress)
Los locos como chaves, son indudablemente peligrosos, porque son caudillos sanguinarios, que no vacilan en matar para lograr sus propósitos, y además un loco con poder y dinero, es doblemente, “danger”.
Ya ha convencido a varios políticos del orbe, que él es el salvador, después de Fidel, y que con su apoyo, todos lograran liberarse del yugo americano, aun que cada individuo que sale de sus países, lo primero que piensa es ir a vivir a EEUU. Ironías de vida verdad…?
Ahora el nuevo tiranillo de Ecuador, queriendo emular a Chávez, empieza su presión contra lo único que mantiene su país, empresas de inversiones extranjeras, que generan miles de empleo y utilidades netas para Ecuador.
Pero correa siente que el también es un Chávez, en realidad es más estúpido que chaves, porque el loco de Venezuela por lo menos tiene como sostenerse con dinero, correa ni eso tiene, pero ya empezó a nacionalizar, a expulsar empresas, a obligarles a nuevos negociaciones en contratos, a las pocas empresas que tiene para joder, la diferencia es que fácilmente lo van mandar al carajo.
Ecuador no tiene ni el 10% de desarrollo industrial que posee Venezuela, y muchísimo menos pozos petroleros explotando el suelo ecuatoriano.
Todo país es importante, pero cuando llega a manos de dictadores de 4ª, su valor empieza a decaer y se vuelve un país sin inversiones, y sin generar empleos, más que del aparato burocrático gubernamental.
Se ha vuelto un circo Latinoamérica, cada payaso quiere gritar más que el otro, y el otro quiere ser líder de los demás.
Una sonrisa por favor. Aproveche ahora que puede hacerla.
Llegara el día en que estos payasos prohíban sonreír.